Un tiempo apasionante

Las noticias de estos días nos hablan de los planes que todos hacemos al comenzar el año nuevo: Mejorar nuestro aspecto físico, cuidar nuestra salud, aprender idiomas, visitar un país desconocido, recuperar una amistad, intentar solucionar problemas con algún familiar, mejorar nuestro trabajo. Metas soñadas que algunos intentan programar estos primeros días del año, para que su vida sea nueva.

El tiempo que nos ha tocado vivir está lleno de retos apasionantes, que este año 2019 podremos vivir con el correr de los días y los meses. Las elecciones municipales y autonómicas, las leyes que están tramitándose en las Cortes, o que el gobierno tiene previsto llevar al parlamento, la cuestión de Cataluña, los nuevos partidos, la familia, el invierno demográfico, los abusos a las mujeres y la violencia, los movimientos migratorios, el empleo justo y digno, el acceso a la vivienda y al trabajo de las generaciones más jóvenes.

Cada uno de estos retos sociales ha encontrado eco en muchos de nuestros políticos y de los medios de comunicación. Y observamos, algunas veces con preocupación, que las respuestas que ofrecen son promesas de fácil titular y difícil cumplimiento. Cada una de las diversas opciones políticas nos presenta sus soluciones; escuchando a sus líderes, podemos pensar que al día siguiente de llegar al gobierno todo estará solucionado. Y, como siempre, se cumple el refrán “una cosa es predicar y otra dar trigo”, podemos recordar la frase dicha por un político: «Las promesas electorales están para no cumplirse».

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Y nosotros, la sociedad civil, ¿puede hacer algo ante estos retos y dificultades que observamos en la vida diaria de nuestro país? Creemos que sí; y por ello proponemos para este nuevo año algunas tareas que nos haga comprometernos más con nuestra sociedad y el bien común.

  • Conocer la realidad. La falta de conocimiento es caldo de cultivo para los populismos, con frases hechas y verdades a medias se puede engañar y manipular al pueblo.
  • Ser parte activa en nuestras comunidades: Las asociaciones de vecinos, de padres y madres en la escuela, en los lugares de trabajo. Algunas veces por el silencio o la apatía de la mayoría se imponen los criterios de minorías muy bien organizadas.
  • Apoyar a quienes de una forma coherente quieren participar en la vida pública. La política es una noble vocación, y deberíamos buscar que los mejores se ocupen de los asuntos públicos.
  • Formación, sigue siendo necesario saber dar respuesta a los grandes desafíos de la sociedad actual, y respuesta coherente, fundada en la verdad de la persona humana. Respuestas que puedan destruir los argumentos de los populismos de un lado o de otro que quieren romper las bases de nuestra convivencia o destruir la verdad sobre la persona humana.

Comenzamos un año, y estamos invitados a ser constructores de la civilización del amor, y para ello es preciso ponernos manos a la obra.

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GRUPO AREÓPAGO

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