Areópago Diálogo

“Hacia una cultura del encuentro"

Tag: Caridad

Tomar conciencia ante las necesidades y desigualdades de los más pobres

El día 17 de octubre se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Los días internacionales nos ayudan a recordar efemérides, eventos, acontecimientos, enfermedades, etc… pero no debemos olvidar que la pobreza existe en el mundo. Eso es innegable. Son miles las personas que viven en la indigencia más completa, no sólo en los países llamados del Tercer y Cuarto Mundo, sino también en los del Primer Mundo donde la sociedad está más desarrollada. Pobres hay en todas las sociedades y en todos los lugares.

“Todos unidos por la paz, la sostenibilidad y la dignidad” fue el lema de la UNESCO para conmemorar el Día Internacional del año 2016. Esta organización se ha propuesto romper con el círculo vicioso de la pobrezadesde la actualidad hasta el 2030 reflexionando en la necesidad urgente de una transformación de la sociedad, con un compromiso social basado en la solidaridad y en la educación.

La educación como un factor clave para poder erradicar la pobreza. Porque la pobreza no sólo tiene que ver con tener o no dinero sino también con saber gestionar lo que tenemos y aprender a vivir con los recursos con los que se cuenta, sin malgastarlos, en particular en los países en desarrollo.En España lo sabemos muy bien. No sólo hay que ayudar a los pobres sino ayudarles a vivir con dignidad, acompañándoles y enseñarles a salir del círculo vicioso de pobreza que en muchos casos se hereda de padres a hijos, Este es uno de los objetivos de Cáritas. Es preciso trabajar e impulsar la promoción de las personas, para que ellos mismas sepan salir de la situación en la que están. No es tanto el asistencialismo como la promoción de las personas.

El promotor de este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza fue el padre Joseph Wresinki, un hombre que vivió en la extrema pobreza, y luchó durante su vida con su testimonio y con su pueblo por los derechos de los más pobres y desfavorecidos. Al morir dejó este mensaje: “La miseria ya no existirá mañana, si nos ponemos de acuerdo para ayudar a estos jóvenes a darse cuenta de la realidad de su pueblo, a transformar su violencia en combate inteligente, a amarse con ternura, con esperanza y con sabiduría, para llevar a cabo una lucha contra la ignorancia, el hambre, la caridad y la exclusión “.

Que en este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza tomemos conciencia de las necesidades y desigualdades de las personas que viven en la pobreza; que la justicia social y la lucha contra la indigencia sea una de las obligaciones de los Gobiernos, para que podamos entre todos romper el círculo vicioso de la pobreza y los más desfavorecidos tengan los mismos derechos y responsabilidades que los más favorecidos. Todos somos iguales, aunque no lo parezca. ¿O no?

GRUPO AREÓPAGO

No necesita fama, necesita un corazón

¿Sabes quién es Salvador Sobral? En los últimos meses hemos oído hablar de este joven cantante luso. Se hizo famoso por ser el ganador de la última edición del Festival de Eurovisión. Salvador Sobral tiene una enfermedad: se encuentra afectado de un grave problema cardiaco. Su estado de salud es muy delicado desde su victoria en Eurovisión y en estos días ha anunciado que se retira temporalmente de su carrera profesional. La razón: necesita un trasplante de corazón de manera urgente.

El músico e intérprete de Amar pelos dois no puede continuar su carrera, ya que su problema de salud le impide hacer una vida normal. Esta historia del joven portugués puede ser la historia de mucha gente anónima que vive con la necesidad de un trasplante de corazón, de riñón o de otro órgano vital. Son muchas las personas que esperan durante mucho tiempo que llegue la solución a su problema, que llegue en cierto modo su salvación. Esperan la llamada de teléfono anunciando un trasplante; esperan que su calidad de vida mejore. Se trata, en definitiva, de empezar de nuevo.

La donación de órganos es una decisión particular de cada uno. Este gesto tan altruista y solidario es un gesto escaso hoy en día. Nos falta concienciación. Donar, tras el fallecimiento de una persona, significa dar vida a otra persona; es un canto a la vida; es ofrecer una nueva oportunidad para vivir a otros.

Para la Iglesia Católica donar es una forma particular de caridad (así lo afirmó el Papa emérito Benedicto XVI a los participantes del Congreso internacional sobre el tema de la donación de órganos organizado por la Academia Pontificia para la Vida, el 7 de noviembre de 2008), y en esta forma de amar es muy importante tomar conciencia de lo fundamental que es donar órganos, de dar vida al otro de manera altruista. Un amor que se multiplica. Personas como Salvador Sobral nos ofrecen la oportunidad de ser conscientes de la necesidad de este acto. A cualquier edad podemos ser donantes y a cualquier edad podemos ayudar a otras personas, incluso después de morir. Pensémoslo. Demos esa oportunidad.

 

 

GRUPO AREÓPAGO

A vueltas con la corrupción

corrupcion

La palabra corrupción, cuya completa definición la podríamos encontrar analizando sus sinónimos (descomposición, putrefacción, podredumbre,…), se ha instalado en nuestra sociedad y, por tanto, en los medios de comunicación social, con una cotidianidad que llega a ser alarmante y preocupante.

Instituciones, partidos políticos (de todo el espectro ideológico), asociaciones,… han estado y están marcadas, de uno u otro modo, por la corrupción; dándonos la imagen de encontrarnos ante un verdadero sistema socio – cultural, compuesto por una gran cantidad de delitos, acompañados de estrategias y finalidades.

Es muy fácil hacer anidar la corrupción. Está al orden del día. Haciéndonos perder “el pudor que custodia la verdad, la bondad y la belleza” (Papa Francisco). Pero no pensemos en grandes estructuras, sino en cada uno de nosotros. La corrupción surge de lo micro a lo macro; de cada persona a la comunidad; del corazón de cada uno de nosotros al corazón del pueblo.

Hablamos de un estado personal, el de los corruptos, en cuyos valores negativos encontramos capacidad doctrinal, manera de proceder, un lenguaje propio; adquiriendo tintes proselitistas, hasta llegar a un máximo nivel de complicidad, rebajándonos incluso en nuestra dignidad humana.

La corrupción siempre ha oprimido al pueblo. Destruye al más débil. Ahoga al más desvalido. Silencia la verdad. Transforma la visión. Elimina la esperanza. Trasmuta las relaciones humanas, haciéndolas esclavizadoras y oscuras.

La fraternidad, la amistad, la caridad, poniéndolas en el centro de la sociedad, nos ayudarán para acabar con dar más vueltas a la corrupción. Porque de otro modo seguiremos quitando algo al pueblo, que es la dignidad de cada uno, que es el claro sentido y finalidad del bien común.

Pongamos en el centro al hombre. Erradiquemos la corrupción de la vida personal y social, siendo necesario para ello “prudencia, vigilancia, lealtad, transparencia, unidas al coraje de la denuncia. Si no se la combate abiertamente, tarde o temprano busca cómplices y destruye la existencia” (Misericordiae vultus 19).

Grupo Areópago

¡Con el corazón no se juega!

Imagen de RTVE

Imagen de RTVE

Todos conocemos ya a Nadia, una niña afectada por una enfermedad rara. En 2008 su padre puso en marcha distintas campañas solidarias para recaudar fondos que fueran destinados a la investigación y a la curación de la enfermedad de su hija. Muchos fueron los medios de comunicación que se hicieron eco de la enfermedad de Nadia, y muchas fueron las personas anónimas que realizaron donativos económicos para esta causa.

Las últimas noticias, que nos llegan, tratan sobre una presunta estafa que el padre de la niña ha realizado, pues la ayuda económica obtenida estos años ha sido gracias a la solidaridad y generosidad de cientos de personas. Sin embargo esa ayuda se ha destinado a otros fines que no han sido la curación de Nadia.

El padre ha mentido a toda la sociedad, a personas que se han empatizado con él y han hecho sus donativos;  ha estafado no sólo a su familia, y hasta a su propia hija, sino a todos los donantes. Ha jugado con la generosidad, el corazón y las emociones de las personas e instituciones que se han implicado en la causa. No es la primera vez que tenemos noticias sobre estafas solidarias. Pero estos hechos no pueden hacernos ser menos solidarios, no pueden impedir que sigamos colaborando con los más necesitados, con los más vulnerables, como son los pobres y enfermos.

En la Doctrina Social de la Iglesia, la solidaridad es uno de los principios fundamentales. San Juan Pablo II lo presentó como principio social y virtud moral. Frente a un mundo de desigualdades y de miseria, la solidaridad debe ser uno de los pilares de nuestra vida.

La solidaridad va unida  a la caridad, pero no sólo cuando se están acercando las fechas navideñas donde el corazón parece que se ablanda, entrando en el espíritu navideño de ayudar a los demás, aunque a veces nos encontremos con quién juega con nuestro corazón y nuestros sentimientos.

 

Grupo AREÓPAGO

Madre Teresa de Calcuta, la esencia de la Santidad

madre teresa

El Papa Francisco canonizó el pasado domingo a Teresa de Calcuta. La noticia ha tenido un fuerte impacto en todos los medios de comunicación, religiosos y generalistas, y también en las redes sociales, llegando el hashtag #iCalcuta ser trending topic en Twitter. El elogio hacia lo que hizo esta pequeña mujer albanesa, cuya imagen aún conservamos en nuestras memorias, es unánime. Creyentes, ateos, agnósticos e, incluso, laicistas confesos reconocen la impresionante labor que llevó a cabo en las periferias existenciales de Calcuta y, desde allí, en todo el mundo.

Sin embargo, se quedan simplemente en la obra, sin profundizar en lo que la condujo a ella. Madre Teresa, Santa Teresa de Calcuta, no fue solo una mujer que ganó el Premio Nobel de la Paz y que, contra su deseo, alcanzó notoriedad mundial que aprovechó para sensibilizar a todos acerca de la necesidad de ayudar a los más débiles; tampoco hemos de verla únicamente como la fundadora de las Misioneras de la Caridad, una congregación religiosa presente en todo el planeta para ayudar a los más necesitados que sigue atrayendo a miles de personas hacia esta labor; no debemos caer en el error de verla como una católica, única, elevada a los altares.

Todo ello es consecuencia de una causa común: el descubrimiento de la llamada de Dios a estar con los más pobres de entre los pobres y la respuesta valiente a lo que Él le pedía. Su gran mérito, y por eso ha sido canonizada, fue mantenerse firme en la fe,  a pesar de sus constantes dudas; atender la llamada personal de Jesús, vivo y resucitado, que le fue transmitida a través de un pobre que se le acercó para decirla que tenía sed, aunque ello le supuso renunciar a la congregación a la que pertenecía y marcharse sola y sin medios a atender a los pobres en las calles de Calcuta; renunciar a sí misma por darse por completo a los más necesitados, sin mirar por sus propios intereses ni dejarse llevar por el sentimentalismo. Su logro, en definitiva, fue saberse amada por Dios y dedicar toda su existencia a llevar y dar ese amor a quienes ni siquiera eran considerados seres humanos, porque , que debe conducirnos a mirar en nuestro interior y tratar de descubrir que existe r ese amor de Dios a quienes nÉl así se lo pidió.

Madre Teresa es la imagen de la Caridad, del amor a Dios y al prójimo como a uno mismo. Ese es su mensaje, que debe conducirnos a mirar en nuestro interior y tratar de descubrir que existe Alguien más allá de nosotros mismos que nos ama y que nos tiene reservado un concreto papel en este mundo cuya realización nos conduce a la vida eterna. Ésta es la esencia de la santidad.

 

Grupo AREÓPAGO

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