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“Tú, Irina, has mencionado un gran enemigo de matrimonio hoy en día: la teoría del gender. Hoy hay una guerra mundial para destruir el matrimonio. Hoy existen colonizaciones ideológicas que destruyen, pero no con las armas, sino con las ideas. Por lo tanto, es preciso defenderse de las colonizaciones ideológicas”.

Son palabras del Papa Francisco en su viaje apostólico a Georgia este mes de octubre. Curiosamente, los grandes medios informativos españoles han resaltado en sus titulares la frase del papa indicando que a las personas homosexuales o transexuales “hay que acompañarlas como lo haría Jesús”, pasando de puntillas sobre el rechazo frontal del Papa a la denominada Ideología de Género.

Esta manipulación informativa, al igual que las recientes iniciativas legislativas en diversas comunidades autónomas que, apoyadas por todos los partidos, pretenden incorporar esa ideología al sistema jurídico español, no son sino síntomas evidentes de esa colonización ideológica que denuncia el Papa.

Y es que la guerra ideológica emprendida contra el matrimonio ha utilizado como escudo la tan extendida frase, buenista pero falsa, “todas las ideas son respetables”. Y eso no es verdad. Las que son merecedoras de respeto son las personas, dotadas de una dignidad inviolable que les confiere el hecho de haber sido creadas por Dios a su imagen en un acto de amor.

Todas las personas son respetables, aunque estén equivocadas, aunque no busquen el bien. Pero no todas las ideas son igualmente respetables. No merecen el mismo respeto las ideas que buscan la destrucción que las que hacen más humana la sociedad; no son igualmente valiosas las ideas que atentan contra la dignidad del hombre que las que lo respetan y enriquecen; no es igual la verdad que la mentira.

Y contra una idea que busca hacer daño, es preciso defenderse. Con medios que sean respetuosos con las personas, pero que sean efectivos contra la inoculación de esa ideología dañina.

No parece que la sociedad sea consciente, en general, de la existencia de un mal tan grave. Políticos, medios de comunicación e instituciones colaboran, activa o pasivamente, en la propagación de ese mal. Sin embargo, el Papa alerta: es preciso defenderse.

Parafraseando un anuncio que urge a actuar para evitar la desaparición de especies animales, podríamos preguntarnos cuándo será el momento de actuar con firmeza, cada uno con sus medios, en defensa del matrimonio natural formado por un hombre y una mujer.  ¿Cuando solo quede uno? ¿Será ese el momento?

 

 

Grupo AREÓPAGO